3.500 vecinos, según la Policía, y alrededor de 8.000, según los convocantes, se manifestaron en Villaverde en rechazo de la violencia y para reclamar más seguridad en una protesta, en la que la presencia de ciudadanos inmigrantes ha sido escasa.
Tras una pancarta en la que se leía "No a la violencia y si a la convivencia" se situaron, entre otros, los padres del joven de 17 años apuñalado el pasado martes en Villaverde, que se encontraban arropados por políticos madrileños, entre ellos Carlos Izquierdo, y el director de Política de Inmigración de la Comunidad de Madrid.
En segunda fila se situaron los dirigentes socialistas Rafael Simancas, Trinidad Jiménez y Pedro Zerolo, que fueron recibidos con algunos abucheos y pitadas y con gritos de "justicia" y "más seguridad".
Fernando Marín e Inés Sabanés, se sumaron también a la marcha, en la que se pidió "justicia" de forma reiterada y se profirieron gritos contra "los asesinos".
La manifestación, que arrancó ayer a las siete y media de la tarde del cruce de Villaverde, estaba convocada por las asociaciones de vecinos del distrito y apoyada por la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos.
Rafael Simancas, afirmaba que el problema de Villaverde "no son los inmigrantes, sino la falta de políticas sociales en el distrito".
Trinidad Jiménez, señaló que "hemos venido para estar al lado de los vecinos de Villaverde" y destacó la "actitud cívica" de éstos a la vez que reclamó más recursos y más inversiones para Villaverde.
Sabanés dijo que "es un día en el que tiene que caber el dolor, la reflexión, la reivindicación y el compromiso" y consideró que las administraciones tienen que dar "una respuesta clara a las reivindicaciones de los distritos".
Por su parte, el director de Inmigración destacó la entereza de los padres del joven asesinado y abogó por seguir trabajando para erradicar la bandas de violentos de las calles.
Entre los pocos extranjeros que se sumaron a este acto, Marina, una inmigrante dominicana, de 37 años, señaló que lleva cinco años en Villaverde y aseguró que "no es un distrito racista", pero desde la muerte de Manuel indicó que se ha producido algún altercado como el sufrido por su amiga Esmeralda "a la que intentaron agredir el otro día con palos y cadenas".
Pidió "que se haga justicia" con el presunto homicida y añadió que "si ya está preso, no debemos pagar justos por pecadores".
La manifestación transcurrió sin incidentes, aunque algunos vecinos mostraron su malestar y algunos dijeron que "no veían normal que los que vienen de fuera tengan todos los derechos y nosotros nada".
El acto concluyó en el callejón donde el joven Manuel murió apuñalado, la calle Villafuerte, y después de un minuto de silencio, la multitud congregada rompió en aplausos, al tiempo que coreaba el nombre de la víctima: "Manu, Manu".
viernes, 13 de mayo de 2005
Por Amigo-a @ 21:28
Es una lástima que una panda de desalmados tengan la nacionalidad que tengan acaben con la vida de un chaval de esta forma. Tambien es lamentable que por culpa de 4 hijos de puta que vienen de fuera se clasifique al resto de los inmigrantes iguales a ellos, como lei en un comentario de otro articulo que los expulsen a sus paises y cumplan las condenas en esas carceles que tienen las de españa para ellos son un hotel de 5 estrellas gratuito.
INMIGRANTES LEGALES Y HONRADOS SI! DELINCUENTES ASESINOS Y MAFIOSOS ¡NO!!
sábado, 14 de mayo de 2005
Por Amigo-a @ 16:03
Son los extranjeros los primeros que tenian que haber acudido a la protesta contra estos actos y asi dejar claro su repulsa, hay un refran que dice: el que calla otorga y no creo que sea este el caso, por eso debieron salir a la calle junto a la familia
lunes, 21 de mayo de 2007
Por Amigo-a @ 17:36
es una verdadera pena k despues k a matado a manu tengamos k aguantar k diga k fue en defensa propia keremos justicia y n hay mas ojala se pudra en la carcel