Doris Coughtrey, una británica de 79 años de edad que llevaba 76 separada de su hermana mayor, Irene, podrá por fin volver a verla, gracias al trabajo detectivesco que llevó a cabo su vecino a través de internet.
En su último encuentro, en 1929, Doris tenía tres años y su hermana nueve. Nacidas en Islington, al norte de Londres, ambas fueron separadas al morir su madre y llevadas con familias de acogida. No volvieron a hablar nunca más hasta el sábado 31 de diciembre de 2005.
Viuda y viviendo en Peterboroguh, Doris no había hablado nunca de su hermana, pero sí le contó a su vecino, Gordon Low, de 66 años, a finales de 2005, la separación de las dos, Low decidió tomarse la confesión como un desafío y buscó a través de internet.
"Doris me contó su historia, y como me interesan mucho estos relatos de árboles genealógicos, me dije que iba a intentar encontrar a su hermana", explica modestamente Gordon a la agencia de prensa británica Press Association.
"Primero contacté con uno de los hijos y uno de los nietos de Irene, y el sábado hablé con ella por teléfono, por primera vez desde 1929", cuenta Doris: "Hubo muchas lágrimas, era magnífico".
Para encontrarse frente a frente Irene Barker, de 85 años, Doris tendrá que esperar aún unos días. El encuentro está previsto para febrero,en Kent, al sureste de Inglaterra.