Estaban debajo de una tapa de alcantarilla al lado de las vías de ferrocarril, a sólo 200 metros del lugar donde desaparecieron.
Los investigadores encargados de buscar a las dos niñas desaparecidas hace casi tres semanas en la ciudad belga de Lieja encontraron hoy el cuerpo de la joven Nathalie Mahy, de diez años, a una decena de metros del lugar en el que hallaron horas antes el de su hermanastra Stacy Lemmens, de siete.
Según fuentes judiciales, "los investigadores han encontrado los cuerpos de ambas niñas" desaparecidas en la noche del pasado 9 al 10 de junio durante una fiesta vecinal en un barrio humilde de Lieja, ciudad en el este de Bélgica.
La juez de instrucción de Lieja, Pascale Goossens, afirmó que ambos cuerpos estaban en el mismo estado avanzado de descomposición, lo que indica que "la muerte no era reciente".
Nathalie y Stacy desaparecieron el pasado 9 de junio cuando estaban jugando en una feria en un suburbio de Lieja.
Las pequeñas acudieron con Catherine Dizier, madre y madrastra, respectivamente de las niñas, y con la actual pareja de ésta, Thierry Lemmens, padre de Stacy.
El único sospechoso en el caso, Abdallah Ait Oud, un hombre de 38 años con antecedentes de abuso de menores.
Ait Oud fue sometido ayer a un largo interrogatorio por la Cámara de Acusación de Lieja, que tiene que pronunciarse antes del próximo 4 de julio sobre la prolongación de su detención.
El sospechoso niega cualquier implicación con este asunto.
La fiscalía busca, además, a otro pederasta que reside en el barrio donde desaparecieron las pequeñas.
efe